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Llegamos a la mitad de un año tan atípico como el anterior y nos preguntamos a qué debemos estar atentos. ¿Cuáles son las fuerzas económicas más relevantes en este contexto? Gregorio Gandini, economista y columnista de Mundo Supra, nos explica las claves para entender los mercados.

 

Como era de esperarse, el 2021 viene resultando ser tan complejo como el 2020. Tenemos una pandemia que se sigue expandiendo a nivel global, con nuevos picos y variantes del virus que dificultan el camino hacia el control del COVID-19. Y cuando hay un contexto tan atípico y activo, es difícil detectar qué observar para tratar de entender mejor lo que sucede con la economía. Sin embargo, hay aspectos fundamentales que se deben seguir de cerca ya que de una u otra forma están afectando las decisiones de los inversionistas. Éstos son: el desarrollo de la vacunación, el nivel de producción de los semiconductores, el comportamiento de los commodities y la situación fiscal e inflacionaria de las economías.

 

Velocidad de la vacunación

Sin lugar a dudas, esto seguirá siendo una fuerza crucial a la hora de analizar cómo se da la recuperación económica en los países. Cuanto más vacunada está la población, más rápida es la reapertura de los sectores de la economía y se reduce la percepción de riesgo de los inversionistas. Esto llevaría a modificaciones en los portafolios y más apetito por activos más riesgosos, lo que sin duda traería mayores flujos a los emergentes que estén mejor posicionados para recibirlos.

 

Semiconductores, el cuello de botella

Otro factor que ha cobrado mucha relevancia en medio de la pandemia tiene que ver con los semiconductores, en especial a la luz del aumento de demanda en una amplia gama de productos que van desde celulares hasta vehículos. Para entender su importancia, es bueno señalar que los semiconductores son materiales cuyas características de conducción de electricidad pueden modificarse, lo que permite que se adapten a diferentes componentes eléctricos. Esta versatilidad permite que se usen en chips de memoria, microprocesadores y circuitos integrados, que son altamente demandados por empresas a nivel mundial.

En el gráfico a continuación, se puede ver cómo están distribuidas las 10 compañías que mayores ventas de semiconductores tuvieron con datos proyectados a 2020:

Gráfico 1. Elaboración propia. Datos www.icinsights.com 

 

Cerca del 60% se encuentra concentrada en 3 compañías: Intel de Estados Unidos, Samsung de Corea del Sur y TSMC de Taiwán. Mientras Intel produce para cubrir sus necesidades propias, Samsung y TSMC se concentran en la producción de diseños realizados por otras compañías como Apple y Ford, que no producen sus propios chips. Aquí es donde radica el cuello de botella en la producción, que en este momento ya está ocasionando retrasos en las ventas, lo que llevará a una reducción en los niveles esperados de ingresos y utilidades. 

No hay que olvidar que el sector tecnológico está particularmente expuesto a este riesgo y fueron sus acciones las que llevaron a niveles récord el índice S&P500 el año pasado, por lo que un impacto en estas compañías se sentiría en la percepción global del mercado de renta variable.

El despertar de los commodities

Otro componente asociado a la reactivación económica es el aumento en la demanda por materias primas o commodities, que este año han mostrado un crecimiento importante liderados por el maíz, pero donde los metales y el crudo tienen también una tasa de crecimiento de dos dígitos en su precio. Sin lugar a dudas, la reactivación china ha sido un gran impulso a esta demanda, pero también el avance de la vacunación en Estados Unidos se ha convertido en otro factor decisivo para fortalecer esta tendencia.

Gráfico 2. Elaboración propia. Datos Bloomberg

 

Es interesante ver que no solo los denominados Hard Commodities -aquellos que requieren un proceso de extracción como el petróleo o los metales- son aquellos que han mostrado un crecimiento en su precio; también aumentaron el maíz, el azúcar, la soja y el trigo. Esto habla de un aumento en las necesidades alimentarias, de la mano de una normalización de los flujos de comercio internacional.

Este escenario de crecimiento trae dos impactos a tener en cuenta: un aumento de flujos de divisas a las economías productoras de estos bienes derivada del mayor comercio -lo que podría contrarrestar las devaluaciones de 2020-, y un aumento en precios que llevaría a mayores niveles inflacionarios de los compradores. De este último impacto hablaré en el siguiente apartado.

 

Déficit y precios

Con la llegada del 2021 y el inicio del proceso de vacunación, se empieza a vislumbrar un escenario de mayor crecimiento económico, pero esto viene con otro efecto: el aumento de inflación amarrado a la mayor dinámica en la demanda por bienes y servicios. Para citar un ejemplo, el pasado 12 de mayo Estados Unidos publicó sus datos de inflación para abril: un 4.2%, frente a un esperado de 3.6%, llegando a niveles que no se veían desde 2011. 

El impacto de estas cifras es que también aumentan las expectativas de inflación, lo que desincentiva a los inversionistas a tener bonos de largo plazo, ya que se ve afectado el valor de los flujos futuros por esta tendencia en los precios. Estas ventas de bonos de largo plazo afectan el mercado de deuda pública, lo que conecta con otro elemento que nos deja el 2020 y son los altos niveles de déficit fiscal de los gobiernos que se vieron obligados a aumentar drásticamente su nivel de gasto para proteger sus economías de los efectos financieros de la pandemia. 

Dichos aumentos en déficit fiscales, van a obligar a los gobiernos a introducir reformas en sus esquemas tributarios y fiscales para lograr una mayor sostenibilidad a largo plazo. Esto es un tema muy delicado, porque en medio de un contexto de alto desempleo y contracción económica, se puede generar un mayor malestar social y desestabilidad política, como lo que ha venido pasando en Colombia. Es por eso que cada reforma de los gobiernos será seguida de cerca por los inversionistas para evaluar sus impactos, en las sendas de crecimiento esperadas para 2021.

Sin duda, es posible que a lo largo del camino aparezcan más fuerzas que afectan a los mercados este año, y que cada una de estas cuatro que he expuesto cobre un matiz particular dependiendo de las realidades de cada país y mercado específico, pero será crucial seguirlas de cerca para ver cómo se desarrollan y poder evaluar cómo va avanzando el 2021.

Informe elaborado por Gandini Análisis para SupraBrokers sólo como contenido y en ningún caso se considera una recomendación de inversión.

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